Desconectada del mundo.

El tiempo no cura nada, esperar no cambia las cosas, hacer cosas las cambia

15 ene. 2010

Después de algún tiempo vas a aprender la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y vas a aprender que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad. Vas a empezar a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas...

Vas a empezar a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y vas a aprender a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío. Después de un tiempo vas a aprender que el sol quema si te expones demasiado... vas a aprender incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...

Vas a aprender que hablar puede aliviar los dolores del alma... vas a descubrir que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que vos también podrías hacer cosas de las que te vas a arrepentir el resto de la vida.

Vas a aprender que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tenés, sino a quién tenés en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Vas a aprender que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian. Te vas a dar cuenta que podes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.

Vas a descubrir que muchas veces tomás a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca vamos a estar seguros de cuando va a ser la última vez que las veamos.

Vas a aprender que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Vas a empezar a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.

Vas a descubrir que lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que querés ser, y que el tiempo es corto. Vas a aprender que no importa a dónde llegaste, sino a dónde vas y si no lo sabés cualquier lugar sirve... vas a aprender que si no controlás tus actos ellos te van a controlar y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa que tan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.

Vas a aprender que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias... vas a aprender que la paciencia requiere mucha práctica.

Vas a descubrir que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caés, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos. Vas a aprender que hay mucho más de tus padres en vos de lo que creés.

Vas a aprender que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza. Vas a aprender que cuando sentís rabia, tenés derecho a tenerla, pero eso no te da derecho a ser cruel.

Vas a descubrir que sólo porque alguien no te ama de la forma que querés, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo... No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces vas a tener que aprender a perdonarte a vos mismo.

Vas a aprender que con la misma severidad con que juzgás, también vas a ser juzgado y en algún momento condenado. Vas a aprender que no importa en cuantos pedazos tu corazón se rompió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Vas a aprender que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, tenés que cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que podes soportar; que sos fuerte y que podés ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más. Y es que realmente la vida vale cuando tenés el valor de enfrentarla!

(William Shakespeare)

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